LA NEO POLITICA

Escrito el 07/10/2021
Vicente Baquero

El juego de la política desde siempre ha consistido  en la consecución del poder con objeto de alcanzar unos objetivos, unos confesados, otros inconfesables; el modo de conseguirlo ha variado substancialmente dependiendo de los actores, el lugar y la época.

Lo que caracteriza la situación actual y la hace particularmente singular, es la importancia que ha alcanzado la virtualidad frente a la realidad, el relato frente al hecho, la intención frente a la realización, la opacidad de los propósitos, en una palabra la confusión como herramienta para alcanzar un fin que no sería conveniente revelar. Evidentemente mentir desde los tiempos más remotos  ha sido un arma política, no es ninguna novedad, lo que convierte a la situación actual en distintiva es como se disfraza tras una cortina de humo “virtual”. Quizá sea simplemente, que como cada época y sociedad tiene sus particulares circunstancias que la condicionan,  como hoy estamos ante un universo dominado por los medios de comunicación, la informática y el mundo del espectáculo sean hoy estas las herramientas para alcanzar el control y el poder. 

Si nos paramos a pensar un momento,  por ejemplo, en esta última propuesta de ley del gobierno de Sánchez interviniendo el mercado inmobiliario, regulando  los alquileres y la valoración de los inmuebles a efectos fiscales, podemos comprobar cómo, en la realidad, dicha legislación, al menos de momento, mientras que en España, mejor o peor, se pretenda respetar los principios de un estado de derecho, estas medidas son prácticamente inaplicables. Por un lado son los gobiernos autónomos los que tienen la jurisdicción principal en esa materia, si estos se niegan a implementar esas medidas o a neutralizarlas, el efecto queda anulado, por otro lado, cualquier dispendio de fondos para ayudar a los “jóvenes” con sus alquileres depende de la capacidad de endeudamiento que se vaya a aceptar para tal propósito, ya que no hay fondos, todo se está instrumentando a base de aumentar la deuda y eso a la larga  no depende de nosotros.

Todo el mundo sabe que estas medidas son contraproducentes, tanto en teoría como en la práctica, nadie es tan ignorante, y el tal Félix Bolaños, su actual asesor áulico  tiene una plaza por oposición parece que cierta, en el Banco de España…Por tanto: ¿Qué sentido tiene tramitar esta legislación? Obvio: Hacer ruido, escandalizar al mundo liberal, que pierdan el tiempo discutiendo los detalles, presumir de defensor de la juventud y los necesitados frente a unos capitalistas desalmados, bombo y platillo en las TVs, comprar algunos votos, y entretanto, y esto es lo crucial para él a nivel personal: conseguir la aprobación de unos presupuestos generales del estado irreales y seguir en La Moncloa. Sin un coste político significativo.

Si realmente pudiera  hacer, efectivamente, un ataque frontal a la propiedad privada, como de verdad pretenden los intervencionistas, sería trasteado en cualquier circunstancia electoral, si es que no diera paso a una fuerte e imprevisible reacción de un amplio sector de la sociedad española. La jugada es transparente, montar el teatro es un ejercicio de bambalinas y cortina de humo con la cual no deberíamos perder un minuto, hay cuestiones que simplemente se deben ignorar y a continuación hacer lo que se estime oportuno sin tanto ruido. Entretanto la derecha liberal y conservadora sigue argumentando si son galgos  o podencos.

Lo que resulta letal es como en medio de esta política de “imagen y sonido” en el largo plazo, entre unas escenificaciones y otras, poco a poco se van colando cesiones y abdicaciones de principios colectivos que eran sagrados no hace muchos años, en medio de la barahúnda mediática y política; la ciudadanía se va aclimatando poco a poco  y se van introduciendo y aceptando, unas nuevas reglas del juego, subrepticiamente algunas, y en otros casos manifiestamente, dando paso a un modelo de sociedad diseñada por grupos conscientemente minoritarios ante la indiferencia de la mayoría de la ciudadanía.

Un día, de pronto, la gente amanecerá y descubrirá que está en un país, que como decía el ínclito Alfonso Guerra “…que no lo conocerá ni la madre que lo parió”.

No es baladí el subrayar que esta confusión y manipulación de la realidad no es casual, es intencional y muy intencional y si vemos la trayectoria nos percataremos de hasta qué punto se le ha lavado el cerebro a la ciudadanía con esta música mediática colectiva desde hace ya muchos años. Lo malo es que tarde o temprano a realidad virtual es eso: virtual, en algún momento la realidad se impone, por encima de cualquier ficción y para entonces será muy difícil reaccionar.


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