Un nuevo impulso en el sector financiero está tomando forma a medida que algunas de las empresas más influyentes del mundo apuestan por las stablecoins como eje de una revolución en los sistemas de pago.
⦁ Coinbase ha anunciado una alianza estratégica con Stripe y Shopify para habilitar pagos en USDC, abriendo la puerta a soluciones de cobro más ágiles para comerciantes a escala global.
⦁ JPMorgan, por su parte, ha entrado formalmente en el terreno con JPMD, su propia stablecoin dirigida al mercado institucional, lo que marca un paso relevante hacia la digitalización de las finanzas tradicionales.
⦁ Fiserv planea lanzar FIUSD antes de que finalice 2025, enfocándose en operaciones de alto volumen y eficiencia operativa en tiempo real.
⦁ Walmart y Amazon también están desarrollando iniciativas propias con monedas estables, en un intento por reducir comisiones, optimizar el flujo de pagos y reforzar su ecosistema financiero interno.
⦁ Según Scott Bessent, actual Secretario del Tesoro de EE. UU., el mercado de stablecoins podría alcanzar una capitalización de hasta 2 billones de dólares, consolidando su papel dentro del sistema monetario global.
El crecimiento de estas iniciativas sugiere una transformación inminente en la infraestructura de pagos, con el potencial de hacer las transacciones más veloces, seguras y rentables, al tiempo que abre nuevas vías de negocio en la economía digital emergente.
La capitalización del mercado de stablecoin ha superado los 250.000 millones de dólares. Messari estima que las transferencias de dinero en stablecoin ya compiten con redes de pago como Visa, PayPal y ACH.